Crear vida artificial continúa siendo uno de los grandes desafíos de la biología. Investigadores están desarrollando células fabricadas en laboratorio que permiten estudiar qué características necesita un sistema para comportarse de manera similar a una célula viva.
Entre los avances recientes se encuentran las llamadas “SpudCells”, estructuras celulares artificiales que todavía no son organismos vivos, pero que permiten estudiar los procesos necesarios para construir sistemas biológicos cada vez más complejos.
¿Por qué importa? Este tipo de investigaciones podría ayudar a comprender mejor cómo surgió la vida y, a largo plazo, desarrollar nuevas herramientas para medicina y biotecnología.





