Un experimento realizado con más de mil adultos encontró que utilizar inteligencia artificial generativa mejoró el desempeño de los participantes en tareas de resolución de problemas. El efecto fue especialmente grande entre quienes tenían menor nivel educativo, reduciendo considerablemente la diferencia de desempeño entre los grupos.
Sin embargo, el estudio también encontró algo importante: utilizar mucho la IA no garantiza mejores resultados cuando la herramienta deja de estar disponible. El aprendizaje posterior dependió también del esfuerzo que las personas realizaron durante la actividad.
¿Por qué importa? La IA podría convertirse en una herramienta para democratizar el acceso al conocimiento, pero saber utilizarla estratégicamente puede ser tan importante como tener acceso a ella.