Investigadores y empresas están desarrollando sistemas capaces de aprovechar movimientos lentos de las mareas para producir electricidad. Entre las propuestas se encuentran estructuras similares a cometas submarinas que se desplazan utilizando las corrientes oceánicas.
Una de las ventajas de este tipo de tecnología es que puede funcionar en lugares donde otras fuentes renovables tienen limitaciones.
¿Por qué importa? Porque la transición energética no depende de una sola tecnología. La combinación de energía solar, eólica, hidráulica y marina podría ayudar a construir sistemas eléctricos más diversificados.